Terapia para sanar heridas de la niñez
Muchas de las cosas que hoy nos cuestan, como poner límites, confiar en otros o sentirnos suficientes, tienen raíces en cómo crecimos. No se trata de culpar a nuestros papás. Se trata de entender qué aprendimos, qué nos sirvió para sobrevivir y qué ya no nos sirve.
Señales de que algo de tu infancia sigue pesando
Repites patrones en tus relaciones que no quieres repetir
Te cuesta decir que no o pedir lo que necesitas
Sientes que tienes que ganarte el cariño de los demás
Te exiges demasiado y casi nunca te sientes satisfecho
Hay temas con tu familia de origen que todavía duelen
Creciste entre dos culturas y no sabes bien dónde perteneces
Cómo trabajamos
Exploramos tu historia con respeto y sin prisa, conectando lo que viviste con lo que te pasa hoy. Trabajamos desde un enfoque centrado en la persona y en la relación terapéutica, que es el espacio donde el cambio se vuelve posible. También ponemos atención al cuerpo, porque muchas experiencias tempranas se guardan ahí.
En las familias latinas hay valores muy bonitos y también reglas que no se dicen: no hablar de ciertos temas, aguantar, poner a los demás primero. Aquí podemos mirar todo eso sin juicio.
Preguntas frecuentes
¿Necesito recordar todo lo que pasó?
No. Trabajamos con lo que está presente hoy y lo que vaya apareciendo.
¿Trabajan con adultos solamente?
Este tipo de proceso es para adultos de 18 años en adelante.
Reserva tu primera sesión llamando al (512) 910-4052 o desde nuestra página de contacto. Te escuchamos y te asignamos a la terapeuta ideal para ti.

